Concejo del Municipio Abierto de Quilpué aprueba nueva Ordenanza de ruidos molestos

Con el objetivo de mejorar la calidad de vida de vecinos y vecinas, el Concejo del Municipio Abierto de Quilpué aprobó –por unanimidad- la nueva Ordenanza de ruidos molestos. La nueva norma actualiza a la, ya existente, aprobada en 1980 y establece nuevos criterios para la medición sonora, así como también sanciones para aquellas personas que no cumplan con la Ordenanza municipal.

La nueva norma incluye la definición de conceptos, sectores residenciales y rurales, tipos de locales, actividades que podrán ser reguladas, niveles máximos permisibles de presión sonora, metodología para la medición de los ruidos, tipo de fuentes de emisiones de ruido. Además, explica cómo realizar una denuncia, establece medidas de mediación entre vecinos y vecinas de la comuna.

La alcaldesa de Quilpué, Valeria Melipillán destacó la votación de los concejales y fue enfática en señalar que el resultado de esta nueva Ordenanza es un avance para la sana convivencia entre los vecinos y vecinas.

“Este es un hito importante para nuestra comuna, ya que nos regía una Ordenanza aprobada hace 43 años, cuyo contexto era muy diferente al que vivimos ahora. Necesitábamos actualizar una Ordenanza que contribuye en gran medida a la buena convivencia entre quilpueínos y quilpueínas y evitar problemas de salud derivados de la exposición constante a los ruidos, como el estrés. Creo que es un tremendo avance para que todas y todos podamos vivir en un ambiente de respeto y en un medio ambiente con mejores condiciones acústicas”, destacó.

“La aprobación de esta nueva Ordenanza nos permite poder fiscalizar los ruidos molestos generados por las actividades propias del uso de viviendas y edificaciones habitacionales como también del espacio público. Esta ordenanza nos permite hacer mediciones con sonómetro de los ruidos molestos y optar por la opción de la mediación vecinal para evitar conflictos de esta temática”, señaló el encargado del departamento de Gestión Ambiental Local, Diego Peñaloza.

Además, el profesional explicó que “las principales diferencias con la antigua Ordenanza es que Quilpué cuenta con una promulgada en 1980, la cual no estipula una medida formal para poder definir lo que son ruidos molestos. Con la aprobación de esta nueva Ordenanza, los ruidos molestos pueden ser medidos en decibeles. La Organización Mundial de la Salud (OMS) sugiere una cierta cantidad de decibeles en distintos horarios y en distintos sectores de la comuna, haciendo una diferencia de los sectores residenciales, de actividades económicas y del sector rural. Además, estipula que la Dirección Ambiental y Sostenibilidad debe llevar un registro de las multas cursadas durante el semestre anterior a los solicitantes de las renovaciones de las patentes de alcohol, permitiendo así que los vecinos y vecinas de nuestra comuna puedan tener una participación en la problemática de los ruidos molestos”.

Con esta nueva Ordenanza, la municipalidad podrá acercar a los vecinos y vecinas involucradas  y proponer un método de resolución de conflicto, labor que será realizada por la Oficina de Prevención Comunitaria de la Dirección de Seguridad Pública.

Sin embargo, y como última instancia, el cumplimiento de esta nueva Ordenanza estará a cargo de inspectores municipales y Carabineros de Chile, que se encargarán de realizar las denuncias correspondientes al Juzgado de Policía Local competente. Y en cuanto a las multas, éstas podrán alcanzar las 5 UTM, dependiendo de la situación en particular.

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